La última clase de Investigación Social se llevó a cabo el 3 de mayo. Como es costumbre se procedió a leer algunas bitácoras de las personas que quisieran.
Luego Cobos comenzó a explicar un poco cómo funcionaba el programa Atlas ti, el cual desde la clase pasada nos había pedido el favor de que descargáramos. Este programa, según su página oficial, es «un potente conjunto de herramientas para el análisis cualitativo de grandes cuerpos de datos textuales, gráficos y de vídeo». De esta forma, lo utilizaríamos para analizar objetos de estudio que estuvieran relacionados con nuestra investigación. En el caso de mi amigo y yo era el papel de la mujer en la religión Hare Krishna.
Nos gastamos toda la clase en ese proceso y al final Cobos dijo que realizar ese análisis iba a ser nuestro trabajo final por lo que lo podíamos entregar el próximo jueves. Sin embargo, aclaró que era obligatorio asistir pues se discutiría la nota que merecíamos. Para esto nos pidió que realizáramos la última bitácora del semestre explicando que habíamos aprendido y cuál era nuestra autoevaluación.
Personalmente, siento que esta materia me ayudó mucho para adquirir conocimientos que no sólo me ayudan a ejercer de una mejor manera mi carrera, sino que me sirven para la vida en general. Aunque quizás por el nombre me imaginé una materia tediosa, debo decir que la realidad fue otra. Era una materia en la cual cada ocho días aprendíamos cosas diferentes, entre las cuales destaco:
• Los métodos de investigación cualitativa, para los cuales hay que basarse en el análisis del comportamiento de las personas. Es decir, no se privilegian los datos, sino la parte humana de cada investigación.
• La etnografía que realizamos me dejó una nueva experiencia que difícilmente olvidaré. Lo realicé en un templo Hare Krishna lo cual me permitió acercarme a una religión y una cultura totalmente diferente a la que estaba acostumbrada.
• El metamodelo, por medio del cual aprendí a identificar los errores a la hora de comunicar alguna idea que pueden llevar a generar mal entendidos. De esta forma, he modificado los errores que cometía y he aprendido a realizar preguntas más acertadas que permitan informar bien.
• El rapport, con esto aprendí un método del cuál no tenía idea. Siento que es algo que me puede servir mucho a la hora de establecer cierta conexión con las personas que tenga que entrevistar a lo largo de mi carrera o con distintas personas con las cuales pueda aplicar esto.
• Los métodos para identificar indicios de mentiras. Es algo que, aunque no podemos caer en el error de generalizar estas señales, nos podemos guiar para encontrar posiblemente una mentira. Cabe aclarar, que hay que distinguir los tipos de mentiras, pues hay algunas que existen con fines evolutivos.
• Por último, creo que lo que más aprendí de la clase de Cobos fue un enfoque que le puedo dar a mi carrera. Exactamente cuándo nos mostró el vídeo de mil colores para mi pueblo, me di cuenta del impacto y el provecho que puede generar con mi carrera a diferentes comunidades por medio de la comunicación para el desarrollo.
Finalmente, considero que me merezco un 4.5, pues siempre asistí a clase, prestaba atención tanto a lo que decía el profesor como a lo que decían mis compañeros, realice todas las bitácoras y de la mejor forma que pude y me arriesgue a que leyeran mi salida de campo al templo Hare Krishna. Sin embargo, reconozco que pude haber participado más en clase y que a veces se me pasaba por alto compartir el link de la bitácora en el Twitter pues no es una red que utilice mucho, de hecho, la cree sólo para esta materia.
Luego Cobos comenzó a explicar un poco cómo funcionaba el programa Atlas ti, el cual desde la clase pasada nos había pedido el favor de que descargáramos. Este programa, según su página oficial, es «un potente conjunto de herramientas para el análisis cualitativo de grandes cuerpos de datos textuales, gráficos y de vídeo». De esta forma, lo utilizaríamos para analizar objetos de estudio que estuvieran relacionados con nuestra investigación. En el caso de mi amigo y yo era el papel de la mujer en la religión Hare Krishna.
Nos gastamos toda la clase en ese proceso y al final Cobos dijo que realizar ese análisis iba a ser nuestro trabajo final por lo que lo podíamos entregar el próximo jueves. Sin embargo, aclaró que era obligatorio asistir pues se discutiría la nota que merecíamos. Para esto nos pidió que realizáramos la última bitácora del semestre explicando que habíamos aprendido y cuál era nuestra autoevaluación.
Personalmente, siento que esta materia me ayudó mucho para adquirir conocimientos que no sólo me ayudan a ejercer de una mejor manera mi carrera, sino que me sirven para la vida en general. Aunque quizás por el nombre me imaginé una materia tediosa, debo decir que la realidad fue otra. Era una materia en la cual cada ocho días aprendíamos cosas diferentes, entre las cuales destaco:
• Los métodos de investigación cualitativa, para los cuales hay que basarse en el análisis del comportamiento de las personas. Es decir, no se privilegian los datos, sino la parte humana de cada investigación.
• La etnografía que realizamos me dejó una nueva experiencia que difícilmente olvidaré. Lo realicé en un templo Hare Krishna lo cual me permitió acercarme a una religión y una cultura totalmente diferente a la que estaba acostumbrada.
• El metamodelo, por medio del cual aprendí a identificar los errores a la hora de comunicar alguna idea que pueden llevar a generar mal entendidos. De esta forma, he modificado los errores que cometía y he aprendido a realizar preguntas más acertadas que permitan informar bien.
• El rapport, con esto aprendí un método del cuál no tenía idea. Siento que es algo que me puede servir mucho a la hora de establecer cierta conexión con las personas que tenga que entrevistar a lo largo de mi carrera o con distintas personas con las cuales pueda aplicar esto.
• Los métodos para identificar indicios de mentiras. Es algo que, aunque no podemos caer en el error de generalizar estas señales, nos podemos guiar para encontrar posiblemente una mentira. Cabe aclarar, que hay que distinguir los tipos de mentiras, pues hay algunas que existen con fines evolutivos.
• Por último, creo que lo que más aprendí de la clase de Cobos fue un enfoque que le puedo dar a mi carrera. Exactamente cuándo nos mostró el vídeo de mil colores para mi pueblo, me di cuenta del impacto y el provecho que puede generar con mi carrera a diferentes comunidades por medio de la comunicación para el desarrollo.
Finalmente, considero que me merezco un 4.5, pues siempre asistí a clase, prestaba atención tanto a lo que decía el profesor como a lo que decían mis compañeros, realice todas las bitácoras y de la mejor forma que pude y me arriesgue a que leyeran mi salida de campo al templo Hare Krishna. Sin embargo, reconozco que pude haber participado más en clase y que a veces se me pasaba por alto compartir el link de la bitácora en el Twitter pues no es una red que utilice mucho, de hecho, la cree sólo para esta materia.
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