En la segunda clase de Investigación Social, se comenzó como
cualquier otra clase. Primero el profesor saludó a los presentes en aquel
salón, luego llamó a lista y luego comenzamos a leer dos relatorías elegidas al
azar que el profesor Cobos había enviado al correo de cada estudiante. La
primera relatoría fue la de un muchacho en donde se narraba lo sucedido en la
clase de forma muy literal. Fue una relatoría muy detallada, dejándonos a mucho
sorprendidos, incluso al profesor, por la exactitud de los hechos. El profesor
no tuvo críticas respecto a esta relatoría, sin embargo, si corrigió algunos
aspectos de ortografía y redacción.
Posteriormente, leímos una relatoría realizada por una
estudiante Comunicación Audiovisual y Multimedios. Desde el primer momento en
el cual se comenzó a leer dicha relatoría, se supo que no se trataba de una
relatoría común, es decir, no era como las realizadas por la mayoría de
nosotros. Se trataba de un escrito en el cual, no solo se iban contando los
hechos de la clase, se iban contando las emociones y los pensamientos de la
chica. Al terminar de leer la relatoría, todos estábamos sorprendidos de la
facilidad con la cual nos transportamos y sentimos la clase anterior con solo
leer este texto. Ninguno dudo en darle a la chica un aplauso solicitado por el
profesor.
Al continuar con la clase, el profesor nos quiso compartir
una frase de Sir Francis Bacon: “La lectura hace al hombre completo; la
conversación, ágil, y el escribir, preciso”. Les pidió a varios compañeros un
posible análisis de la anterior afirmación y pudimos llegar a la siguiente
conclusión: a través de la lectura el hombre se convierte en un ser más
completo, pues ve diferentes puntos de vista y aprende cosas que por su propia
experiencia no hubiera podido llegar a comprender. La conversación nos hace más
agiles pues nos da la capacidad de desenvolvernos de una forma más fácil en
nuestra vida y se puso como ejemplo a los locutores de radio, quienes logran
dar una respuesta muy rápida ante las cosas, pues han desarrollado este
aspecto. Por último, escribir nos permite volvernos más observadores y, con
esto, aprendemos a concretar la información. Nos comenzamos a fijar en
diferentes detalles, los cuales antes dejábamos pasar de largo y, por lo tanto,
esto nos hace precisos.
Seguido a esto, nos comenzó a hablar acerca de la “cultura
del registro”. Lo anterior hace referencia a dejar por escrito diferentes
aspectos relevantes de ciertas situaciones. Nos mencionó que como comunicadores
debíamos fomentar esta cultura, al ser de mucha importancia a la hora de
recordar las cosas pues nuestra mente podría engañarnos de no contar con un
registro escrito.
Luego de esto, el profesor nos hizo un llamado de atención a
los que no habíamos incluido un asunto, ni un saludo, en los correos enviados
con las relatorías. Mencionó algo llamado “netiqueta”, lo cual es un término
utilizado para definir las normas de comportamiento las cuales se deben aplicar
en el ambiente virtual. Sobre estas normas, Ángel Cid, colaborador del programa
"Protocolo hoy", nos da algunas recomendaciones. Él menciona la
comunicación responsable y, sobre todo, el respeto por la dignidad de las
personas. De igual forma, nos aclara cinco aspectos a tener en cuenta al
momento de comunicarnos de un modo virtual: no escribir todo en mayúsculas, no
utilizar abreviaturas pues pueden dar lugar a una malinterpretación del
mensaje, tener unos modales básicos como saludar, agradecer y despedirse,
escribir con una buena ortografía y no reenviar a todos los mensajes.
Cobos nos explicó que no íbamos a seguir enviando los
trabajos por correo. Crearíamos un blog en la plataforma de nuestro agrado y
enviaríamos el link por twitter. Es decir, tener twitter era obligatorio para
la clase de él y quienes no contábamos con dicha red social, debíamos crearla.
A continuación, nos comentó la importancia de tener redes
sociales dada nuestra profesión. Nos advirtió sobre la importancia de construir
una buena reputación en la web. Con lo anterior, no se refería al número de
seguidores ni nada por el estilo, sino a cuidar el contenido publicado en
nuestras redes. Nos comentó que, al momento de aplicar a muchos trabajos, nos iban
a “stalkear” las diferentes redes sociales y, lo más probable, de acuerdo con
el contenido nos iban a contratar o no.
Podría conectarse esta advertencia realizada por el profesor
con un documental llamado “Las Víctimas de Facebook”. Es bien conocida la
importancia adquirida por las redes sociales y, en este caso, el Facebook. Esta
plataforma ha sido un éxito mundial pues cuenta con millones de usuarios registrados.
Por ahí se suele compartir una gran cantidad de datos personales, desde
nuestras relaciones hasta nuestros pensamientos. En un principio puede parecer
algo muy inocente, puede traer consecuencias negativas para nuestras vidas. La información
compartida en las redes sociales puede ser utilizada en nuestra contra. Si nuestros
datos personales terminan en las manos equivocadas, podemos ser victimas de
chantaje, podemos llegar a perder trabajos o incluso podemos incurrir en crímenes
solo por no saber cómo darles un uso adecuado a estas redes. Siguiendo con esto, debe admitirse que las redes
han traído un gran número de beneficios para la sociedad actual como la facilidad
para estar en contacto con cierta persona.
Personalmente, me ha gustado mantenerme alejada de las redes
sociales. Hace unos dos años eliminé mi Facebook, sin embargo, soy consciente
de a veces son las mismas condiciones las que hacen casi obligatorio contar con
alguna red social. En el caso de muchos programas o aplicaciones se le solicita
al usuario una cuenta de Facebook, por lo cual es difícil alejarse de esta red
social. Podría decirse que es el mismo sistema el cual nos obliga a existir en
la red. Sin redes sociales o al menos sin un correo electrónico muchos de los
procesos requeridos en la vida cotidiana se verían imposibilitados de no contar
con estas herramientas.
Luego de que Cobos nos hablara sobre las redes sociales, nos
puso a realizar una actividad en la cual corregiríamos las relatorías de la
clase pasada. Básicamente, hicimos un ejercicio para mejorar la redacción y por
lo tanto la fluidez del texto y consistía en dejar solo un “que” por párrafo
escrito. Cuando revisé mi relatoría, me di cuenta de la manera tan repetitiva en
la cual utilizo dicha palabra. Sin darnos cuenta, se ha convertido una palabra
incluida en cada frase comunicada. Por lo anterior, el ejercicio se me
dificultó un poco al principio, pero luego vi como mejoraba la fluidez de mi
texto.
Finalmente, nos dejó una actividad que consistía en la lectura
de los textos en los cuales se basará el primer parcial del semestre. Posteriormente,
por parejas presentaríamos diferentes propuestas de preguntas las cuales serían
utilizadas en el pre-parcial. En el pre-parcial se eximirán a cinco estudiantes
y, por lo tanto, estos estudiantes tendrán automáticamente un 5.0 en el parcial.
Aparte, nos aclaró la importancia de participar en la clase, pues esto nos
daría puntos extra al final del semestre. También nos dijo sobre otras
actividades programadas para el semestre como exposiciones. La clase terminó un
poco antes de lo planeado, pero nos íbamos con unos grandes conocimientos
adquiridos.
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